Migration Story
California State University East Bay 
       

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Jacky Ramos

Escrito por: Karla Villapando
Traducido por: Miguel Pimentel

Mi familia era de clase media y creo que se podría decir un poco afortunada. Recuerdo de haber tenido una buena crianza, llena de muchos y divertidos recuerdos

Me llamo Jacqueline Ramos Navarro, nací el 14 de noviembre de 1969 en Jinotepe Carazo, Nicaragua. Yo nací en un hospital católico conocido como “Nuestra Señora de la Perpetua Salud.”  Soy una de las siete hijas de José Lorenzo y Catalina Eva y esta es mi historia.

Mi familia era de clase media y creo que se podría decir un poco afortunada. Recuerdo de haber tenido una buena crianza, llena de muchos y divertidos recuerdos. También recuerdo que mis padres resaltaban la importancia de la educación. Recuerdo que asistí a preescolar, kindergarden y primer año en Nicaragua. La lectura era muy enfatizada en la escuela y por mi padre.

Antes que la guerra civil estallara y de los disturbios civiles, la vida era muy pacífica en particular en mi ciudad natal de Jinotepe. Mi familia y yo vivíamos en una casa colonial considerablemente segura, en un barrio agradable. Cuando mi padre trabajaba como arquitecto de profesión, mi madre se quedaba en la casa para criar a mis hermanas y yo. Jugábamos afuera, era un pasatiempo favorito de mis hermanos y yo, pasábamos horas en la calle jugando con otros niños del vecindario.

Mis padres nunca fueron muy políticos. A pesar de que no estaba de acuerdo con la dictadura, mi padre sentía que un diablo conocido era mejor que uno bueno por conocer. A mi madre no le importaba los Somoza ni cualquier otra opción. Mis padres principalmente dedicaban su atención en mantenernos.

A principios de 1970, mis dos hermanas mayores llegaron a los Estados Unidos con residencia legal permanente . Ellas vinieron a los Estados Unidos para estudiar en las universidades. Después de graduarse, una de mi hermana solicitó la ciudadanía estadounidense. Una vez que era ciudadana, luego pidió a nuestros padres. Ellos obtuvieron su LPR (residencia legal permanente) y después de estar en los Estados Unidos por algún tiempo, mi padre decidió traer a mis otras hermanas y yo, que todavía estábamos en la casa de Nicaragua.

Aunque la obtención de la LPR era necesaria para mis hermanas y yo, fue en realidad bastante fácil obtenerla. Mi padre se encontró con un obstáculo para mi otra hermana que estaba casada en Nicaragua. En realidad era su marido que no pudo obtener sus papeles. Ahora, en ese tiempo mi madre viajaba de ida y vuelta de los Estados Unidos a Nicaragua con el fin de no perder su residencia. Mi madre también quería asegurarse de que toda la familia pudiera establecerse con residencia legal en los Estados Unidos. Ella había querido mudar a toda la familia a los Estados Unidos sin dejar uno detrás.

Mi padre luchó por conseguir los documentos necesarios para mi cuñado porque la Embajada de los Estados Unidos se encontraba en Managua, que eran cuatro horas de distancia de la residencia de mi hermana y mi cuñado en Jinotepe. Por último el marido de mi hermana fue capaz de obtener una visa de trabajo por seis meses.  El obtuvo la visa por que el trabajaba para el gobierno como un ingeniero agrónomo. El después vino a los Estados Unidos y se casó con mi hermana, luego regresó a Nicaragua. Mi hermana se convirtió en ciudadana de los Estados Unidos y solicitó a su marido para que él volviera a los Estados Unidos.

Recuerdo llegar a los Estados Unidos en mayo de 1976. Yo tenía siete años y medio cuando llegué a casa de mis hermanas mayores, que se habían establecido juntas en San Francisco. Esto fue lo que impulsó al resto de nosotros a venir. La casa estaba ubicada en la calle Guerrero y se convirtió en mi nuevo hogar hasta la edad de trece años. Aquí, yo vivía feliz con todos mis hermanas, mi padre y mi madre.

El barrio donde vivimos era étnicamente diverso, lleno de otras familias de inmigrantes que vivían justo al final de la cuadra. Teníamos vecinos de Alemania, Italia, Irlanda y otros países de América Central. Todos nos dieron la bienvenida, lo que hacia que nos sintiéramos en casa.

Asistí a las escuelas de San Francisco, donde se puso en práctica la educación bilingüe, esto especialmente me benefició porque me enseñó inglés a través del español. De esta manera, tuve la oportunidad de aprender el idioma inglés en un año. Tomé clases de inglés como segundo idioma, conocido por la siglas ESL en inglés,  y estudié mucho para que yo pudiera ponerme al mismo nivel del resto de los estudiantes en mi clase. Quería leer inglés al mismo nivel que el resto de ellos. La escuela en general facilitó una transición sin problemas para mí. Me sentí acogida y aceptada por el personal, administración y mis compañeros. Hice amigos bastante rápido en los primeros años y he mantenido estas amistades hasta ahora.

En los años de 1977-1978, nosotros habíamos oído acerca de cómo la guerra civil había estallado en Nicaragua. Esta noticia fue especialmente molesta para mi madre porque su hermano aún vivía allí. Ella sentía por su hermano y su familia, se comunicaba con él tan a menudo como era posible, aunque hubo momentos en que las líneas no funcionaban.

Durante el comienzo de la revolución, llegó la noticia de que el único nieto de mi tío fue asesinado por La Guardia. El era un maestro que al parecer había sido confundido con un rebelde mientras enseñaba en las montañas. Fue torturado durante dos semanas y su cuerpo fue encontrado en un lado de una carretera.

Mi tío nunca se recuperó de esta pérdida, mi padre me dijo que su hermano fue devastado por un largo tiempo y no quería hablar mucho de esto, ni siquiera con la familia. Mi sensación era que eso sólo se podia recordar dolorosamente.

Después de vivir en los Estados Unidos y que la guerra en Nicaragua había terminado, mi padre había regresado a Nicaragua para hacer una prueba de las aguas por así decirlo. En 1982, él había ido a ver cómo estaba la situación allá y si era fácil para uno viajar hacia y desde los Estados Unidos sin ningún problema. Todo le fue bien a mi padre, entonces en 1983 él y mi madre regresaron a Nicaragua por primera vez.

Para gran consternación de mi padre que tenía un pedazo de tierra que había adquirido como parte de la herencia de su padre fue expropiada por el gobierno nicaragüense. En ausencia de mi padre, el gobierno había derribado la antigua casa colonial que estaba en la tierra y habían construido pequeñas chozas en el lugar de su propiedad.

Mi padre perdió su tierra, independientemente de tener la documentación apropiada. El gobierno de Nicaragua declaró que, debido a su prolongada ausencia en los Estados Unidos, ya no le concedía el derecho de propiedad de la tierra. Iban a decir que él no necesitaba la tierra de todos modos. Mi padre luchó por su tierra por siete años, pero lamentablemente el resultado seguía siendo el mismo. Mi madre estaba resentida con los sandinistas por este motivo.

Es realmente duro, creo yo, para los actuales inmigrantes latinos en los Estados Unidos de hoy. Creo que los Estados Unidos es tentador pero no es accesible para los hispanos permanecer y trabajar aquí en los Estados Unidos. Con la reciente legislación dirigida a los latinoamericanos, un inmigrante es más probable que no pueda pagar la multa y los honorarios de representación.

La mayoría de las familias latinas son grandes, incluyendo más de uno o dos individuos. Las tasas están en los cientos y si se multiplica por varios miembros de una familia, así que es demasiado para pagar por toda una familia. En cierto modo, los Estados Unidos están desalentando a la inmigración legal. En mi opinión, los Estados Unidos deben tener una visa de trabajador especialmente para la agricultura debido a la cantidad de los latinos que trabajan en los campos. Con la nueva ley, la educación se tendrá que tener en cuenta primero, pero esto deja fuera una gran parte de nuestra gente. Muchos latinos que vienen a los Estados Unidos no tienen una educación por diversas razones, ya sea, por no ser posible para ellos en sus propios países o por la dificultad monetaria. Las personas que se beneficiarán con la nueva legislación son en realidad inmigrantes que provienen de cualquiera de los países europeos o asiáticos. Por ejemplo, la educación en Europa y Asia es más accesible que en los países latinoamericanos.

Aparte de ser una trabajadora social, actualmente también soy propietaria de una tienda de UPS. Últimamente, mi esposo y yo hemos notado una tendencia en nuestro índice de rotación de los empleados. Nuestra tienda está situadá en la ciudad de Moraga y ha sido difícil encontrar empleados que trabajen a pesar de pagarles un buen sueldo. Mi esposo y yo sospechamos que esto se debe a la gente que vive en la comunidad. Algunos en Moraga ni siquiera tienen que trabajar mientras que muchos latinos tienen que trabajar por necesidad. Los latinos están dispuestos a trabajar tal vez incluso por la mitad del sueldo que pagamos, pero no podemos hacerlo legalmente. Es irónico cómo son las cosas y las cosas tienen que cambiar, pero cuándo es la pregunta. Esto está en la mente de muchos, estoy seguro. Me temo que hará falta tiempo y no puede ocurrir tan pronto.

Guardia Nacional, nombre del ejército nicaragüense en la época del dictador Somoza

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