Migration Story
California State University East Bay 
       

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Jesús Garza

Escrito por: Nitin Kapoor
Traducido por: Miguel Pimentel

Dar tarjetas verdes o estatus legal a los indocumentados podrían ser una buena opción, pero hay muchas otras cosas que deben arreglarse en México.

INTRODUCCION

Hay ciertos momentos en la vida que puede cambiar totalmente el curso de la vida. Todo en este mundo tiene un costo de oportunidad. A fin de alcanzar algo, se tiene que dejar ir algunas otras cosas. Hay personas que no tienen la suerte de haber nacido en un país próspero y que ofrece todos los servicios básicos a sus ciudadanos. Es natural que las personas nacidas en las sociedades subdesarrolladas sueñen con tener un mejor estilo de vida y ser parte de una sociedad libre y próspera. La lucha y el dolor de un inmigrante sólo se puede sentir si se está en su lugar. Todo el mundo no tiene la suerte de tener todo en la vida, pero nada le puede detener de hacer su propio destino. ¿Qué debe decidir el curso de su vida, el lugar que nace o su propio esfuerzo y deseo de superarse? La vida es tomar decisiones. ¿Escoge uno contentarse con el estilo de vida que ya se tiene, o el dinero viene con el estrés? ¿Cree usted que las relaciones son más importantes o el dinero controla las relaciones? 

Tengo un amigo que responde a estas preguntas en su vida real, y para conocer sus respuestas lo entrevisté. Es primera generación de inmigrantes de México que se mudó a Estados Unidos en el 2001. Cuando era niño nunca pensó en abandonar su ciudad natal y venir a los Estados Estados, pero él terminó viniendo y quedándose aquí. Llegó a Estados Unidos para estudiar inglés y no seguir el "sueño americano", porque ni siquiera sabía lo que era el "sueño americano". Él está luchando, en este momento, para lograr sus metas de vida y su carrera, pero sigue feliz y contento con todo. Siguió a su corazón para llegar a donde realmente no quería estar, pero está contento con su situación y no se arrepiente en absoluto. Me siento orgulloso de contar la historia de mi querido amigo, Jesús Garza.

LA HISTORIA DE JESUS GARZA

Me llamo Jesús Garza, nací y crecí en un pequeño pueblo de Jalisco, México, llamado Manalisco. Yo soy la primera generación de inmigrantes a los Estados Unidos. Vine a Estados Unidos en 2001 como turista a visitar a mi hermano. Terminé mi secundaria en México y nunca planeé venir a los Estados Unidos, sino que acabo sucediendo de alguna manera. Yo acompañé a mi madre y hermana a visitar, pero decidí quedarme aquí para aprender inglés. Finalmente terminé yendo y conseguí una visa de estudiante para obtener mi educación superior en Estados Unidos. Actualmente soy un estudiante de tiempo completo en la Universidad Estatal de California del Este de la Bahía para obtener mi grado en contabilidad y finanzas. También trabajo como un camarero a tiempo parcial en un restaurante con un nombre diferente. 

Mi madre trabajó muy duro ella sola, y me crió junto con mi hermano y hermana, porque mi padre murió cuando yo tenía seis años. Teníamos una casa, un rancho allí, algunas reses y mi madre era dueña de un pequeño negocio. Sin mi padre era un poco difícil para mi mamá mantener todo, pero no puedo decir que yo estaba siempre con hambre, porque mi madre trabajó muy duro para darnos todo lo que podía y, a veces, incluso las cosas que queríamos. La ciudad de donde yo vengo es muy pequeña y muy tranquila, tiene una población de apenas 3,000 habitantes. Yo junto con mis hermanos fuimos a una escuela católica en Manalisco hasta sexto grado. Fui a la cercana ciudad de Lagos De Moreno, para asistir a la escuela intermedia y preparatoria. La mayoría de mi educación fue en español, pero tomé algunas clases de inglés. La educación que recibí fue muy buena porque fui a las escuelas privadas y el sistema era bastante bueno. Una cosa que me gustaría cambiar de mi infancia sería la muerte de mi padre. Siempre pienso que mi vida sería diferente si él estuviera vivo. Fui a una escuela católica y yo estaba muy involucrado en las actividades en la escuela. Así que cuando yo era pequeño quería ser misionero, porque estos misioneros venían a mi escuela y compartían sus historias inspiradoras acerca de visitar diferentes países y servir a la comunidad. Me parece que eso no ocurrió, pero más adelante, cuando estaba creciendo, miraba a mis primos que eran mayores que yo. Vivían en ciudades más grandes e iban a la universidad para educarse. Yo quería ser como ellos, ir a la escuela y tener acceso a la educación. Me alegro que lo estoy haciendo ahora, aunque en un lugar diferente.  

En mi familia, mi hermano fue el primero en llegar a Estados Unidos y él vino aquí ilegalmente. En 2001 mi madre me dijo que como él no podía volver a casa, debíamos ir a visitarlo. Por eso decidimos solicitar la visa de turista y tuvimos la suerte de conseguirla.. El proceso de obtener visas de Estados Unidos en México es muy duro. Sólo muy pocas personas con suerte  consiguen la visa. Hay que demostrarles a ellos que usted está financieramente bien en México y que usted no se quedará en Estados Unidos. En ese momento yo todavía estaba en la secundaria y mis planes eran ir a la universidad ese mismo año. Mientras tanto mi hermana y mi madre me convencieron para visitar a mi hermano en los Estados Unidos y me dijeron que íbamos a volver antes que comenzara la universidad. Pensé que sería una buena oportunidad para mí venir aquí y estudiar inglés antes que volviera.

En 2001, llegué a Estados Unidos y comencé a vivir en San Leandro, California. Empecé a ir a una escuela secundaria y también comencé a trabajar. Tenía curiosidad por experimentar la vida aquí. Tuve una buena experiencia aquí en la escuela secundaria porque empecé a adaptarme a diferentes ambientes con facilidad. También me gustó la escuela secundaria aquí, porque las normas son menos estrictas en comparación a mi escuela en México. El mayor problema que enfrenté fue la barrera del idioma. Viviendo en México, yo pensé que podía hablar un inglés decente, pero cuando llegué a Estados Unidos tenía dificultades para entenderlo, en particular el inglés callejero usado aquí. Puse mucho esfuerzo en la escuela secundaria para aprender inglés tan rápido como pude, porque realmente quería volver. Conocí a muchos estudiantes en mis clases de inglés como segundo idioma (ESL) que eran de México y otros países de América del Sur. Tuve la oportunidad de hacer muchos  amigos ya que la mayoría de los estudiantes en mi escuela secundaria, hablaban español.

Mi ciudad era muy diferente que la de aquí, porque no teníamos bancos, restaurants, ni hoteles. Aquí hay un montón de gente diferente que pertenece a diversas culturas que no tenemos en México. Me siento más seguro aquí en comparación con mi ciudad natal. Sentí que el estilo de vida aquí es muy diferente, porque la gente en México es más relajada; pero la gente aquí está muy estresada por el trabajo y por pagar las cuentas. Echo de menos el estilo de vida de México, porque creo que la gente que vive allí vive la vida y la disfruta, mientras que las personas aquí se preocupan más por el dinero y "el sueño americano". La gente no le importa mucho pasar más tiempo con amigos y familiares, sino de entrar en su propia burbuja y olvidarse de los demás. Algo que me gusta de Estados Unidos es la accesibilidad de hacer las cosas. Tú no tienes que luchar para comprarte un par de pantalones o zapatos, como en México, que tienes que trabajar durante toda una semana para comprarlos, aquí se puede comprar lo mismo con solo un par de horas de trabajo.

Mientras iba la escuela secundaria comencé a trabajar en un restaurante de comida mexicana como lavaplatos y me estaban pagando por debajo del salario mínimo. No me quejé porque me ayudaba a pagar algunas de mis cuentas. Después de algún tiempo me di cuenta que mi objetivo de aprender inglés no se cumplió porque estaba trabajando con gente que no hablaba nada de inglés. Después de trabajar allí durante tres meses, decidí seguir adelante y renuncié a mi trabajo. Después de algún tiempo empecé a trabajar en Taco Bell como cajero. Por recomendación, tuve que obtener una identificación falsa y una tarjeta de seguro social con un nombre diferente. Era difícil adaptarme al ser llamado por diferentes nombres por diferentes personas. Cuando yo estaba en casa era Jesús, pero cuando yo estaba en el trabajo era alguien diferente. Comencé a aprender inglés de los clientes y comenzaron a subirme de rango de cajero a jefe de turnos y, finalmente, ser el gerente de una sucursal. Después de trabajar en Taco Bell durante cinco años me di cuenta de que esto no es lo que quería y decidí que quería volver a la escuela.

Empecé a estudiar para el "Examen de Inglés como Lengua Extranjera", también conocido como el TOEFL,  y solicité al “City College of San Francisco” y fui aceptado. Llegué a saber que, desde el 11 de septiembre, las normas de inmigración habian cambido un poco y yo no podía solicitar visa de estudiante desde Estados Unidos. Así que decidí volver a México y regresar con una visa de estudiante. A pesar de que sobrepasé mi visa de turista no tenia ningún problema porque en vez de volar, volví por carretera y por suerte no fui inspeccionado. Tomé el riesgo, tuve suerte otra vez, obtuve mi visa y me matriculé en el “City College of San Francisco”. Me trasladé a “Cal State East Bay” (Universidad Estatal de California del Este de la Bahia) y estoy trabajando a tiempo parcial como un camarero en un restaurante en los últimos tres años. Me aseguro de que nadie en mi trabajo se entere de mi visa, así que actúan como si tuviera una tarjeta de residencia real. Estoy a punto de graduarme y no hay ofertas de trabajo. Si no encuentro un trabajo en los próximos noventa días tengo que volver. Para permanecer aquí más tiempo y mantener mi estatus de estudiante, voy a conseguir la admisión en un programa de maestría, tomar mi examen de CPA (Examen de Certificación para Contador Público), y con la esperanza que la economía se mejore.

Me gustaría que hubiera más oportunidades de empleo en México para que nadie tenga que venir aquí. Con el fin de encontrar mejores oportunidades, muchos de los mexicanos cruzan la frontera ilegalmente. Algunos de mis parientes han hecho eso, y las condiciones de vida son muy inhumanas. La gente se queda allí durante varios meses y al momento de cruzar la frontera, tienen que pasar por condiciones muy malas, como las condiciones climáticas extremas en el desierto. A muchos les roban antes de cruzar la frontera y terminan quedándose en la frontera sin dinero, sin familiares y ninguna ayuda. Hay muchas mujeres que tratan de cruzar la frontera y que son  violadas. La gente detenida por la policía de inmigración tiene que permanecer en la cárcel durante varios meses. Uno de mis amigos fue a la cárcel trece veces y su hermano fue por siete meses. Muchas personas mueren durante el cruce de la frontera. Conozco a una persona que estaba tratando de huir de la policía y saltó una barda muy alta y se rompió el brazo. Los problemas no terminan con cruzar la frontera. La mayoría de estas personas no conocen a nadie aquí, ningún lugar donde ir, no saben nada sobre el sistema aquí. Pueden obtener un trabajo con la ayuda de alguien y, a veces hay diecisiete a veinte personas que viven en un apartamento. No sólo se enfrentan a problemas mientras van y vienen por la frontera, también se enfrentan a problemas al trabajar aquí, porque no pueden encontrar un buen trabajo debido a su situación de indocumentados y también por la barrera del idioma.

Yo no creo que haya ninguna solución fácil a este problema. La amnistía sería la mejor solución, pero aún así no se soluciona la raíz de este problema. Dar tarjetas verdes o estatus legal a los indocumentados podrían ser una buena opción, pero hay muchas otras cosas que deben arreglarse en México. Los mexicanos envían miles de millones de dólares de vuelta a casa y la gente allá sólo tiene que esperar por su cheque. Un montón de gente en México enfrenta la misma situación porque no tiene los medios para mantener a su familia y vivir una vida digna. Hay un dicho que dice "si Estados Unidos estornuda, a México le da gripe". En otras palabras, la economía mexicana depende en gran medida de las condiciones económicas en Estados Unidos. La creación de empleo en México sería muy esencial para reducir la inmigración ilegal.

La gente dice que el NAFTA (Tratado de Libre Comercio) ayudó a México mucho en la creación de puestos de trabajo y es el principal beneficiario del tratado. Creo que Estados Unidos está sacando más provecho del NAFTA, por mandar a sus empresas a México y emplear mano de obra barata. Las maquiladoras crean algunos puestos de trabajo, pero el sector agrícola y las pequeñas empresas son destruidos por el libre mercado. El pequeño agricultor o dueño de negocio no puede vender sus productos porque las compañías norteamericanas están vendiendo a un precio más barato y se vuelve muy difícil para las pequeñas empresas competir con las grandes corporaciones norteamericanas. Otra cuestión es que hay una gran cantidad de regulaciones a la importación de mercancías procedentes de México, pero no existen tales reglamentos para la importación de productos estadounidenses a México. Las maquiladoras crean puestos de trabajo en cierta parte de México, pero cuando estas ciudades industriales estén superpobladas, la gente empezará a buscar en el norte las oportunidades de empleo. 

Los gobiernos de ambos lados de la frontera no están haciendo nada para abordar la cuestión de la inmigración. El presidente Obama hizo promesas sobre la reforma migratoria durante su campaña electoral para conseguir votos latinos, pero todos fueron promesas huecas. El se enfoca en la reforma sanitaria y la guerra en Afganistán, pero él no se preocupa por la reforma migratoria desde que ingresó a su oficina, en realidad no ha hablado sobre este asunto. La comunidad indocumentada tiene que tomar la iniciativa para influir en el gobierno para que tome el tema de la inmigración en serio.

Un fuerte liderazgo es esencial para que la comunidad indocumentada de México haga oír su voz. A los mexicanos que viven en Estados Unidos que son residentes permanentes y ciudadanos no les importa los indocumentados y se preocupan sólo de sí mismos. Hubo una campaña de firmas que corría por una estación de radio y los inmigrantes legales de origen mexicano se mostraron escépticos para firmar. Incluso en la escuela, no veo mucha unidad entre la comunidad mexicana. Desde César Chávez, no hemos tenido un líder fuerte. El liderazgo y la unidad dentro de la comunidad es muy importante.

Es casi imposible para las personas que viven aquí desde hace décadas regresar y empezar una nueva vida. Algunas de estas personas tienen hijos y nietos aquí y sería muy difícil para ellos adaptarse a la forma de vida. Si se me da la oportunidad, sí me gustaría regresar y vivir allí. Una de las razones importantes que me impulsan es estar con los miembros de mi familia. Las oportunidades están allí, sólo se tiene que explorar y trabajar duro. Si alguna vez vuelvo, creo que haría bien.

 

 

 

 

 

 

 


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